Los problemas en la pareja se dan tarde o temprano. Es algo normal que forma parte de la convivencia y la rutina. Eso sí, hay que aprender a controlar todas las situaciones que puedan darse, en la medida de lo posible, para preservar la estabilidad y durabilidad de la pareja.

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Esta vez te traemos una recopilación de 10 consejos para mejorar la estabilidad de la pareja, prevenir posibles conflictos y aprender a solucionarlos.

 

1º Entender las diferencias

Cada persona es un mundo. Muchas veces la relación se deteriora por no aprender a respetar y comprender a la media naranja. Si ves cosas en tu pareja que no te gustan, habla con ella. Intenta entender el porqué de esas cosas. Explícale lo que te sienta mal, y trata de llegar a un punto de acuerdo. Acto seguido haced lo mismo pero a la inversa. La clave es saber prevenir posibles problemas.

 

2º Falta de comunicación

Este punto está muy relacionado con el primero. Interésate por el día a día de tu pareja. Compartid experiencias y vivencias. Si no hay comunicación fluida y sincera, el amor muere.

 

3º Quemando etapas

Es mentira que el amor y la atracción desaparezcan con el tiempo. Pero sí es verdad que las personas tendemos a relajarnos y valorar cada vez menos lo que tenemos. Es por eso que a medida que vamos quemando etapas en la vida, hay que saber reinventarse y evitar caer en la rutina y el hastío.

 

4º Descendencia

Tener hijos es el paso más importante que una persona da en la vida. Debe ser una decisión consensuada, fuera de dudas y planificada. Debe ser una causa de felicidad, la guinda al amor entre dos personas. Realmente es algo que si es bien meditado contribuye a fortalecer la relación como ninguna otra cosa lo haría. Pero a veces tener hijos daña la pareja porque alguna de las dos partes, o las dos, no está suficientemente preparada y mentalizada.

Tener hijos no siempre fortalece la pareja

 

5º Problemas de cama

La sexualidad es un aspecto fundamental  de una relación sentimental. En caso de problemas, es conveniente buscar ayuda profesional. Una vez más, la sinceridad y la confianza deben imperar. Muchas veces existen problemas de esta índole que se arreglan simplemente hablando. Sin esconder nada. Quizá hay algo que uno de los dos quiera probar, y por vergüenza no se trata el tema. Eso es un error grave. Se supone que la confianza es total con nuestra pareja. ¿En quién vamos a confiar si no?

 

6º Familia y amigos

Hay que saber separar el espacio propio de la pareja con el entorno. Muchas veces sin darnos cuenta permitimos que problemas con familiares o amigos afecten a la pareja. Por desgracia podemos llevarnos bien con todo el mundo. Respirar profundo y pensar antes de decir algo de lo que nos podamos arrepentir es uno de los mejores consejos que se pueden poner en práctica. Si una persona no puede llevarse bien con alguien del entorno de su pareja, lo mejor es intentar evitar cualquier roce guardando las distancias, respetando en todo momento que el otro miembro de la pareja sí tenga una buena relación con esa persona. De no hacerlo puede volverse en contra.

 

7º  Celos

Los celos son uno de los problemas más comunes en pareja. Todo tiene que ver con la confianza. Hay que tratar de fortalecerla. Aun así, cuando existe algún tipo de inseguridad es mejor hacer un esfuerzo y no dar lugar a confusiones, porque a veces las apariencias engañan, y acaban generando celos justificadamente. Debemos conocer a nuestra pareja. Conocer o decirle lo que molesta y lo que no. Ponerse uno en el lugar del otro. Saber o hacerle saber dónde está el límite.

Los celos afectan a millones de parejas

 

8º Dinero

Los problemas económicos también pueden lastrar a una pareja. Sobre todo si previamente hubo un alto nivel de vida. El cambio puede producir depresión, ansiedad, discusiones… Pero cuanto mayor sea la adversidad, es cuando más unida ha de estar la pareja. La lucha por mejorar es más fácil en equipo.

 

9º Trabajo y tareas del hogar

Jornadas maratonianas de trabajo acaban con el humor de cualquiera. Otras veces no es que el trabajo canse, sino que exige demasiada dedicación, robándonos tiempo para dedicárselo a nuestra media naranja. Hay que buscar la forma de armonizar nuestro tiempo al máximo. Igualmente con las tareas del hogar, y el cuidado de los hijos. No todo el peso puede recaer sobre una misma persona. Hay que repartir las tareas de la forma más equitativa posible.

 

10º Confianza y compromiso

La base de toda relación es la confianza mutua. Sin embargo esa confianza debe fraguarse con hechos que la sostengan. En la pareja no debe haber secretos. De haberlos, serán como pequeñas grietas. Algunas, como en la vida misma son intrascendentes, y no tienen ningún peligro. Pero otras pueden acabar en derrumbamiento.